martes, 5 de junio de 2012

A, y Jotados.

Este año ha sido mi primer año de universidad. Es algo que llevaba toda mi vida esperando, para qué nos vamos a engañar. Ha sido un año bastante desordenado, la verdad. Por ejemplo, Marytetas y yo ya no somos. No os preocupéis por mí, a veces la echo de menos, pero más o menos lo tengo superado. A fin de cuentas, fue ella la que se enfadó, la que no quiso escuchar nada de lo que tenía que decirle. Estoy libre de toda culpa. Cuchi... Bueno, con Cuchi estaba todo ya bastante mal, en primero de bachillerato resultó que sentía por mí algo que yo no estaba segura de corresponder. Y luego, cuando todo volvió a algo que se parecía mucho a la normalidad no entendía que yo no tuviera tiempo para estar todo el día en el messenger, y como a penas podíamos vernos pues... En fin, que se enfadó bastante, y aunque hemos intentado algunas medicinas de emergencia creo que no hay nada que hacer. Y ¿sabéis? Eso sí que me jode, porque siento que sin tener la culpa los dos somos culpables. Y me gustaba hablar con él... Bedobleuve está con Marytetas, lo cual dificulta bastante nuestra relación, que siempre se ha basado en el tiempo que pasábamos juntos, por las redes sociales nunca ha sido demasiado charlatán. Esto me jode aún más, porque ya estamos con esa tontería de si hablas con ella no estás en mi bando. ¿Cuándo empezó a ser todo una guerra? Los consejos de Bedobleuve no tenían rival... Bueno, parece que ha sido un año de perder gente....
Pero no os preocupéis, Drii ha vuelto a mi vida (con nuestros más y nuestros menos, ya sabéis que nos parecemos demasiado) y siguen en ella JotadelaUve y Efe, aunque con el segundo no sea todo como solía ser cuando cantábamos y bailábamos Danza Kuduros borrachos hasta la muerte (creo que de ellos dos nunca os he hablado). Y por supuesto, todo va bien con mi persona favorita entre mis humanos favoritos. Además, no he pasado por la universidad sin llevarme cosas, personas, positivas de ella.
Por ejemplo, A. Creo que al principio nuestra conversación se basaba en Eme. Ya recordáis a mi mejor Eme, pues resulta que él y A se conocen por ese deporte que Eme no puede dejar de practicar. Hasta quedamos los tres juntos un día para ir al Expotarta. A parte del baloncesto, tienen en común su devoción por la comida (una devoción que, por cierto, no cualquiera puede permitirse). A vive muy cerca de mi casa, entonces ahora que soy conductora (la verdad que os habéis perdido grandes cambios en mi vida, siento haber abandonado esto) pues le he llevado muchas veces a casa. Lo malo de A es que no cree en el amor, hasta que el amor le demuestre lo contrario. Y Jotados piensa como él. Pero no os preocupéis, aún hay esperanza para ellos. Ambos creen en el amor, pero dicen que no para autoprotegerse, igual que yo construyo muros de contención para evitar que entren todos aquellos que no van a aportarme nada positivo. En realidad, son privilegiados, porque como le dije a A una vez "no le concedo a cualquiera mi amistad".
Me gusta pasar el tiempo con ellos, aunque, vamos a ver... Siendo claros, creo que son los dos hombres que más hablan y degradan el concepto de sexo (al menos el que yo tengo) de todos los hombres que conozco. Ya sabéis, yo si no es con amor pues como que no. Y ellos solo tienen el criterio de la belleza. Y bueno, no voy a seguir por ahí, es solo que me paso el día poniendo caras de esas de notienenremedio. Pero por lo menos aprecian la verdad tanto como yo, al menos Jotados, A nos relata sus procesos de mentir a veces x)
Yo solo espero que sea verdad eso de que los amigos de la universidad son para toda la vida. Y si es mentira, espero que aguanten 4 años más. Ah, un día escribiré un libro que se llamará "todos los hombres de mi vida".

Pd: sé que me despedí de este blog, pero tenía que incluirles en el apartado. Parece que es el único que consigo mantener con vida.

jueves, 22 de marzo de 2012

Son grandes despedidas

Esto lleva mucho tiempo estancado... la verdad es que lo siento por todos los que me leíais, pero supongo que la idea del blog terminó difuminándose y tampoco conseguía sacar tiempo para él...
De todas maneras, si aún queréis leérme, este es el blog con el que más tiempo llevo y mantengo:
Por otro lado, estoy haciendo un proyecto para la uni, algo que me tiene muy ilusionada y... Bueno, quizás os interese:

Muchas gracias a todos los que me habéis leído y nos vemos en mi otro blog!

jueves, 5 de mayo de 2011

Miedo número DIECIOCHO

Te levantas una mañana y te paras a pensar en lo deprisa que pasa el tiempo.
- ¿Cuántos años hace?
- ¿Cuántos años hace de qué?
Quien te viera diría que estás loca, hablando tu sola de cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que te diste cuenta de que el tiempo pasaba rápido. O quizá desde la última vez que viste a aquella que, sin lugar a dudas, iba a ser tu mejor amiga siempre y no has vuelto a ver. O quizá desde la última vez que te hiciste una chuleta para un examen. O mejor, mejor, desde la última vez que te juraste a ti misma, Dios y el mundo entero que no volverías a enamorarte.
- Y aquí me veo, ¡enamorada de la vida!
- No, de la vida no, de Jaime.
¡Loca, más que loca! Loca por no ser como los demás, por pensar que tú sola podías cambiar el mundo y acabar con las injusticias.
- ¿Quién te crees, Platón cuando escribió la República?
- Qué me dejes en paz con tu negatividad.
Siempre las dos vocecitas de la mente que no se callan. ¿Creéis que cuando se es adulto se consigue apaciguarlas? Bueno, antes de eso debería saber cuándo se es adulta, porque, sinceramente, llevo cinco meses en esto de la mayoría de edad y yo no noto una madurez potencialmente notable. Quiero decir, vale, puedo votar y comprar alcohol, hasta ir a la cárcel, pero... ¿Y eso qué? No te levantas la primera mañana de tus dieciocho y de repente eres responsable, tienes una cuenta de ahorros en el banco y sabes hacer una declaración de la renta. Incluso te lamentas.
- Y ahora, ¿me cerrarán las puertas de Nunca Jamás?
- Claro, y las del Cielo, no te jode.
- No quería los dieciocho...
- Estabas deseando llegar a ellos. "Mi eterna libertad", que los solías llamar.
- No estoy preparada...
- ¿Preparada para qué?
- Para la mayoría de edad, dar la talla, estar a la altura, ser adulta, comportarme, tomar decisiones importantes de verdad, darme cuenta de lo que llaman verdaderamente importante, entender todas aquellas cosas que un día me dijeron "cuando seas mayor lo entenderás", y mucho menos, como dice la profesora de inglés "get marry, buy a house and be mother". 
Aquí hay, principalmente, un problema de mentalidades. O de cultura. O de hábitos. El caso es que yo quiero seguir con mis películas de dibujos, mis peluches en la cama (por mucho que a mamá le pese), mis chupa chups, mis sueños, fantasías, ilusiones...
Admitamos que, llega un momento en que es necesario madurar, al menos si queremos que alguien nos soporte, pero tampoco de golpe. Y mucho menos según el concepto que tienen hoy en día de madurar (dejar de tener ilusión por las cosas).
- ¡Qué de cosas me ha dado tiempo a pensar esta mañana!
Piensas antes de montarte en el coche. Y, de repente...
- ¿Cuándo has dejado de pensar que tú sola podrías cambiar el mundo? 
>>Juraría que eso era lo que más te gustaba de ti...

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Esa persona existe, y hoy cumple 17 años

Existe, esa persona que todos buscamos existe de verdad; hoy hace diecisiete años que abrió por primera vez sus ojos marrones. Y por eso voy a hablaros un poco de él, porque creo que merecéis saber que existe una persona tan alucinante y, ya de paso, moriros un poco de envidia por ser yo la afortunada que le tiene en su vida.
No sé muy bien por dónde empezar, así que lo haré por el principio, por esa primera vez que le vi. ¿Creéis en el amor a primera vista? ¿No? Yo tampoco, y sin embargo, cuando le vi, sentí algo. Y no sé si fue la intensidad del marron de sus ojos o la fuerza de su mirada, el tono de su voz o la fuerza de sus palabras, la gracia de sus gestos o el tacto de su piel dándome la mano por primera vez o qué fue; pero solo era capaz de mirarle con fascinación y pensar "es él". Es él, es él, es él ¿qué, qué? Ni yo lo sabía, pero fue como encontrar aquella sonrisa que llevaba imaginando más de mil vidas. Ya sabéis, dicen que cuando conoces a esa persona, lo sabes, y que además lo sientes. Crees que lo has visto todo, que tienes toda tu vida bien organizada y estructurada, y de repente aparece un guapo de esos de desmayarse y no sabes que has hecho con los esquemas que llevaban el contro de tu vida hace unos segundos.
Pero de esa primera vista a como es la persona en realidad hay mucho, y tu idea de esa persona puede cambiar totalmente. Me costó admitirlo, pero a él no le costó nada enamorarme. Sin irremedio, incondicionalmente, con todas mis fuerzas y hasta el borde de la locura, más allá de él, donde los deseos se hacen realidad y la realidad parece el mundo que hay al otro lado del arcoiris. Porque al conocerle, en vez de pasarme como todos decían que pasaría (que me daría cuenta de que no me merecía, que era malo y no sé qué y no sé cuántos) descubrí una existencia absolutamente superior a todo lo que conocía hasta el momento. Quedé fascinada ante su genuino ingenio que entraba por mis oídos como una aletargante melodía. Él no lo aparentaba, pero yo vi su lado más íntimo, el más sensible, y quedaba como una estúpida cada vez que frente a los demás demostraba ser todo lo contrario. Humano, humanísimo, una persona que nunca ha tenido miedo a mostrarse tal y como es frente a mí. Un radar, un detector de tristezas o algo así tiene, porque, mágicamente, siempre que necesitaba su voz me llamaba. Y cuando no admitía necesitarlo pero mi corazón gritaba como si le fuera la vida en ello su nombre, también. Desde que le conozco no he sido capaz de encontrar una palabra mejor para expresar el amor, la ternura, la amistad, la lealtad, la comprensión, la complicidad, la felicidad, la sorpresa, la ilusión, la esperanza, la motivación, la fuerza, el ímpetu, el esfuerzo, la entrega, el todo: la vida. Jaime, ese es nombre.
No os he hablado antes de él, quizá por miedo, quizá por orgullo; pero hoy quiero hacerlo. Quiero que todos sepáis que es hoy de hace diecisiete años cuando él llegó a este mundo y lo llenó de buenos motivos con el simple sonido de su risa. Y por compartir conmigo todo lo que comparte, por quererme y dejarme quererle, le doy las gracias.
Sí, existe, mi persona favorita de mis humanos preferidos existe. ES ÉL.
¡FELICIDADES BONITO!

jueves, 7 de octubre de 2010

Marytetas: sobran palabras

Un día me desperté y mi madre me dijo: Laura, que vas a llegar tarde al cole. Sí, aquel día significó el final de mis vacaciones de verano, y debo reconocer que no tenía naaaaada de ganas de empezar el nuevo curso escolar. Pero, al igual que significó el fin del verano, también significó el comienzo de algo. ¿De qué? Pues de una nueva amistad.
Ella era nueva. Cuando la ví, pensé "es mona" y según iban avanzando las clases más me picaba la curiosidad por conocerla. En el recreo me decidí a hablarla, y la idea de que era mona tenía un complemento: y además, simpática. Y así fue como empezó todo. Supongo que querréis saber cómo es ella ahora que ya la conozco y que esa primera impresión se ha quedado en el recuerdo, ¿no? Y si no queréis saberlo me da igual, os lo voy a contar de todas maneras.
Ella es alta, guapa y con mucha pechonalidad. Este último dato solo lo añado para que entendáis por qué es Marytetas. Es la persona más divertida que he conocido en mi vida. Y no me refiero a que se sepa los mejores chistes del mundo ni a que sea una monologuista de la hostia, y mucho menos a que sea tan torpe que me paso la vida riéndome de ella, para nada. Me refiero a que es la persona que hace de una cosa común lo más divertido del mundo, que le da gracia a algo que con cualquier otra persona habría sido un "cri cri" enorme, que puede hacerme reír durante media hora seguida a carcajada limpia, que tiene los comentarios más ingeniosos y además la salen improvisando. Además es una persona con una capacidad de empatía envidiable, de carácter agradable, sociable, que sabe perdonar... Es una de esas chicas que enamoran con la mirada, pero que no se enamoran de cualquier sonrisa. Ahora, como le guste una sonrisa ¡no la suelta!
Podría pasarme horas hablando de ella, de la gran persona que es, de lo que la cuesta sentarse a estudiar, de lo geniales que son las tardes en el mercadona con ella (que por cierto, tanto echo de menos), de lo divertido que es ver la MTV con ella... Un sin fin de cosas... Pero en vez de eso os hablaré de lo gran amiga que es.
No, como amiga ella no tiene precio. Es esa amiga que siempre sabe escucharte, que te conoce tan bien que aunque tú intentes engañarte ella sabe que a los dos días reconocerás que estabas intentando evitar la verdad, que te entiende sin que tengas que decir nada, que está a tu lado aunque te había avisado de que si hacías algo acabarías mal parada, que sabe pedir perdón cuando se ha equivocado, que aunque ella esté mal, si la necesitas, estará para ti, que tiene paciencia... Y, por si fuera como, comparte contigo un paralelismo amoroso que es como un círculo vicioso, por lo tanto te entiende mejor que nadie.
Que no sé, que como amiga es un tesoro y nunca me había parado a escribirla nada... Realmente se lo merece, se merece que la escriba y mucho más. Se lo merece todo en esta vida, porque alguien como ella solo debería tener buenas experiencias.....
Marytetas, por muchos más años juntas :)

viernes, 20 de agosto de 2010

Tengo un primo casi viejo

Veite años. Para aquellos que los han superado podrían ser la juventud plena, lo que se suele llamar "la flor de la vida", cuando prácticamente todo se centra en hacer locuras que con el tiempo dejaron atrás. En cambio, para aquellos que aún no los han alcanzado son la pre-vejez, esa edad que te da toda esa responsabilidad que llevas tanto tiempo queriendo evitar. Pero ¿y para los que están en ellos?
Tal vez podríais llamarme arrogante por escribir sobre unos años a los que aún no he llegado, pero antes de que lo hagáis os diré que como inmadura observadora algo sé sobre los mismos. ¿Cómo? Los hijos de los amigos de mis padres siempre eran mayores que yo, y mis primos también lo son. Hablando de primos, ¡por uno de ellos estoy escribiendo esto!
Si no fuera porque la pequeña soy yo, diría que le he visto crecer. Tuvo esa etapa que tiene todo ser humano niño en la que lo destroza todo, es malo y le gusta chinchar a las pobres e indefensas criaturas femeninas de menor edad. Sí, esa era yo. Recuerdo perfectamente que no quería ni verle. Me asustaba. Era una especie de pequeño diablillo con cara de pillo, y peor, eran dos, porque él tiene un hermano mayor. Con los años fue cambiando: dejó de ser ese torbellino sin ningún tipo de conciencia y pasó a ser el primo contestón que tantas sonrisas me sacaba. Era divertido, un chiste tras otro. Empecé a pasármelo bien con él, viendo como vacilaba a mi tío o a los abuelos. Era realmente divertido. Solo quería ir a las comidas familiares si iban ellos dos. Aunque tenía la cabeza en otro sitio, quién sabe dónde... Diría que era mi primo rebelde. Pero no era malo... Más tarde asentó la cabeza, se hechó novia y mejoró en sus estudios. Un gran progreso, sin duda. Ya no tenía esa cara de pillo que tanto me asustaba de pequeña, ahora parecía más... ¿Un hombre? No, aún no. Con veinte años se es un hombrecillo, con los rasgos más marcados, pero un hombrecillo al fin y al cabo. Eso sí, su sentido del humor sigue intacto. Porque, no sé, supongo que será la manera de decir las cosas lo que las hace más divertidas que si las dijera otra persona. O su forma de entender la vida, y de vivirla.
A los cinco años habría dicho que un veinteañero es sin duda un viejo. A los diez me parecía igual. A los quince eran demasiado mayores para mí, y tampoco me gustaban sus rasgos marcados. Ahora tengo diecisiete, y aunque encajo perfectamente en la descripción de "no quiero llegar a ellos, me sentiré muy mayor" ya no tengo para nada esa mentalidad de "viejo". ¿Mi primo, un viejo? El que lo diga no le conoce. En el fondo los años no le han cambiado tanto... Sigue con ese "espíritu rebelde", sus ropas de niño pijo, sus orejas agujereadas, su sentido del humor, sus ganas de pasarlo bien... Y ese sentimiento tan fuerte que le une a aquella chica que aún es su novia. O al menos hasta ayer todo era así.
Hoy, veinte de agosto, es su cumpleaños. Ayer tenía diecinueve, y no sé qué efectos secundarios tendrán en él los veinte... En realidad sigue siendo el mismo chiquillo impaciente, porque anoche, ya pasadas las doce, vino a quejarse de que su primita no le felicitaba. ¿No os molesta cuando la gente no os da la oportunidad de situaros en la situación espacio-temporal y reaccionar cuando es debido? Para mí no es veinte hasta que me acuesto y me levanto. Aunque debo reconocer que cuando soy yo la que cumple años hago lo mismo que hizo él. A lo mejor es que aunque en su DNI ponga que tiene veinte años él sigue con los diecisiete... Porque realmente ¡no creo que yo tenga la madurez de los veinte!
De cualquier manera, no sé qué se sentira al dejar atrás las decenas y meterse con las veintenas, pero estoy segura de que madure lo que madure, viva lo que viva y cambie lo que cambie... Siempre seguirá sacando sonrisas allá donde vaya. Supongo que es parte de su encanto, ¿no?

Felicidades, ¡VIEJO!

P.D.: espero que no se crea mucho todo lo que he escrito, que sino va a tener el ego ¡por las nubes!

lunes, 2 de agosto de 2010

Chibi-Joy

Esa chica timida, de pelo negro, largo y liso, piel blanco-roto y mirada asiatica ya se ha ido. Tiene dieciseis años, personalidad tranquila y muy claro lo que quiere. Amante de la fotografia, ella es el blanco de mi negro. He compartido en mes con ella, durmiendo en la misma habitacion, cenando en la misma mesa, tomando leche cada noche antes de ir a la cama... Dicen que la convivencia es dificil, pero convivir con ella ha sido como respirar.
Ella es de Taiwan, y yo de España. Hemos vivido juntas en San Francisco, siendo exchange students. Hay tanto que decir que no tengo palabras: ha sido como tener una hermana pequeña. Parecidas en casi todo excepto dos cosas: toda su ropa son colores claros, la mia oscuros y fuertes; es una chica de salado, yo prefiero el dulce. Por lo demas es como mi calcamonia, mi doble asiatica, una gemela. Dos hijas unicas unidas por un mes, que aunque al principio no sabian que compartir han terminado llorando a la hora de despedirse.
El tiempo vuela, las horas se escapan y un mes ha sido como una semana. Aun no me puedo creer que no vaya a volver a verla, porque seamos sinceros: yo la he invitado a España, y ella a mi a Taiwan, pero cuantas posibilidades hay de que una de las dos vaya con la otra? Menos del 50%, diria yo. Por eso le deseo a ella, a Joy, a mi roomate, mi little sister, que alcance todas sus metas, que sepa ingles tan bien como pretende hablarlo, que elija la carrera que elija sea feliz, que Eric la haya echado de menos tanto como ella le ha echado de menos a el, y sobre todo espero que sea MUY feliz y tenga suerte en su vida.
. Medio mundo quiza no sea tanto, al menos no para tener la misma mentalidadPorque? Solo por haber compartido un mes con ella? Si, solo por eso. Porque me ha enseñado que no importa de que parte del mundo seas, en que dios creas, cual sea tu comida, tu cultura o tus costumbres, cuanto duren tus vacaciones o tu definicion del amor: al final una adolescente es una adolescente, en España y en Taiwan. Lo que me hace pensar que quiza la mentalidad, la forma de ser, no esta guiada por tu lugar de procedencia, sino por la cantidad de dinero que tienes... Pero eso ahora da igual.
Ahora esto va de decir adios, de un see you soon y un nice to meet you! (aunque hemos acabado muy cansadas de que todo el mundo nos dijera eso con sonrisas forzadas) I'll miss you y dos sonrisas empapadas en lagrimas, un abrazo y ya esta, todo lo que hemos sido queda reducido a el recuerdo. Pero no lo olvides Joy, da igual cuan lejos estemos, I'm by your side.
Solo me queda darle las gracias por compartir conmigo estos dias, por completar mi viaje y enseñarme algunas palabras en Chino. Gracias por cada momento. Gracias por todo, y hasta la proxima. Ahora puedo decir, no solo que tengo una amiga taiwanesa, sino que tengo una hermana.